Diego Forlán ganó el Balón de Oro del Mundial 2010, dos Botas de Oro europeas y la Copa América 2011. Con ese currículum, decir que no fue tan bueno suena a provocación. Esta nota hace de abogado del diablo: repasa los argumentos de quienes creen que su lugar en la historia del fútbol está inflado, y al final, lo que les contestan.

En Manchester United no estuvo a la altura

Forlán llegó a Manchester United desde Independiente en enero de 2002 y tardó 27 partidos en marcar su primer gol con la camiseta roja. En dos temporadas y media hizo 17 goles en 98 partidos, muy lejos de lo que se espera de un delantero de un equipo que pelea todo.

Su paso por Inglaterra se recuerda, sobre todo, por el doblete en Anfield en diciembre de 2002. Pero nunca le sacó el puesto a Ruud van Nistelrooy y Alex Ferguson lo vendió en 2004. Para sus críticos, esa fue la prueba de que en la élite no le alcanzaba.

Sus mejores años fueron en equipos de segunda línea

Los grandes números de Forlán llegaron en España, en Villarreal y en Atlético de Madrid: fue Pichichi y Bota de Oro en la temporada 2004-05 (25 goles) y en la 2008-09 (32 goles). El argumento en contra es que los hizo en equipos que no peleaban la liga, con todo el ataque construido para él, y que ninguno de esos equipos ganó La Liga mientras él estuvo.

Un Mundial pesa demasiado en el recuerdo

Gran parte de su fama se apoya en Sudáfrica 2010: cinco goles y el Balón de Oro del torneo. Pero el Balón de Oro del Mundial es una votación, y premia tanto el relato como el rendimiento. Uruguay terminó cuarto, después de perder la semifinal con Países Bajos y el partido por el tercer puesto con Alemania.

Antes de ese Mundial, con Forlán como referencia de ataque, Uruguay se había quedado afuera de Alemania 2006 en el repechaje contra Australia.

El final de su carrera fue en caída

Después de Atlético, su nivel bajó rápido. En Inter, en 2011, no logró afirmarse y se fue al año. Siguió en Internacional de Porto Alegre, Cerezo Osaka, Peñarol, Mumbai City y Kitchee de Hong Kong, sin volver a acercarse a lo que había sido en España.

Lo que les contestan

Los argumentos a favor son difíciles de discutir:

  • Dos Botas de Oro europeas, el premio al máximo goleador de las ligas de Europa. Pocos jugadores en la historia la ganaron más de una vez.
  • La final de la Europa League 2010, que Atlético le ganó 2-1 a Fulham con los dos goles de Forlán.
  • La Copa América 2011, donde hizo dos goles en la final contra Paraguay.
  • 112 partidos y 36 goles con Uruguay, en una generación que devolvió a la selección a la élite.

¿Fue sobrevalorado? Hay argumentos para discutirlo, sobre todo por su paso por Manchester United y su final de carrera. ¿Fue un mal jugador? Eso es más difícil de sostener.

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